Pinocho

15/06/09

Estaba un día sentado el pequeño hombre de madera, cuando a su mente llegó una idea un tanto extraña. Sabía del sistema detector de mentiras que tenía en su cuerpo y se le ocurrió una manera de volverlo loco.

Se puso en pie y exclamó - ¡Me va a crecer la nariz!

Su sistema detecto que era mentira, pues no le podría crecer la nariz si no decía una mentira. Acto seguido, comenzó a crecer su nariz. En ese instante, lo que había dicho Pinocho se convertía en verdad y entonces la nariz dejó de crecer y regresó a su estado normal. El sistema entró en un ciclo infinito del que no pudo salir.

Pinocho estaba feliz, ahora podría ir y decirle a su novia que no se veía gorda con esos pantalones sin que su nariz delatara la pequeña mentira piadosa que había dicho. Caminó a visitar a su novia mientras su nariz crecía y se encogía. Él pensaba que se había librado de la maldición para siempre.Llegó a casa de su novia y tocó el timbre.

Desde dentro de la casa, la novia de Pinocho se dirigía a la puerta para ver quién había tocado. Justo antes de abrirla escuchó una poderosa explosión. Abrió rápidamente la puerta y se encontró con el cuerpo sin cabeza de su novio. El sistema de detección de mentiras, al no haber podido catalogar lo que había dicho Pinocho, se volvió loco y explotó. El joven de madera no sabía que ese sistema estaba dentro de su cabeza y que había sido puesto por Gepetto, su abuelo, como el prototipo para un sistema de detección de mentiras que le había encargado el gobierno.

Pinocho no fue el primero en sufrir un desperfecto en el sistema, ya había habido varios y hubo muchos más, antes de que todos los padres del mundo vivieran felices para siempre porque sus hijos no pueden decir mentiras.

Tentativamente (Capítulo 1: Complicado y aturdido)

10/06/09

Despertó con un dolor de cabeza como nunca había tenido en su vida, con una mano menos y con una nota escrita en su pecho que decía: Te lo dije.

Frente a él, suspendida, estaba el cadáver de lo que había sido su mano. Colgaba de una cadena que la sostenía apuntando hacia una nota en la pared. No sabía si su mano le mostraba una pista o una advertencia y decidió tomar la nota sin leerla. Tendría bastante tiempo en el hospital para leerla.

Sacó el muñón de la cubeta de hielos y un hilo de sangre lo acompañó hasta que se amarró un trapo. La habitación del hotel en el que se encontraba era un desastre, pero eso no es importante cuando no sabes qué ha pasado y te han cortado una mano.

Abrió la puerta y tuvo un recuerdo muy extraño en donde una chica muy hermosa lo llevaba a ese hotel. Se frotó la frente con el muñón ensangrentado y dijo para sí mismo: -¡No vuelvo a beber de esa manera!

Saliendo del hotel cayó de bruces contra el suelo. Alguien más tuvo que llamar a la ambulancia cuando descubrió que el desmayo había sido causado por la pérdida masiva de sangre.

Abrió los ojos, reconoció el hospital y dijo -es la segunda vez que despierto hoy y todavía no sé si es una pesadilla, un sueño o alguien se ha burlado de mí - y cayó inconsciente de nuevo.

Si quieren saber más vayan a Octavo Capítulo donde estaré actualizando cada martes.